Siento que todo me cuesta demasiado (y quizá necesito escucharme)
A veces no es que seas débil, perezoso o incapaz. Cuando sientes que todo te cuesta demasiado, quizá tu cuerpo y tu mente están intentando decirte algo importante. Este texto es una invitación a parar, escucharte y acompañarte con un poco más de calma y comprensión.