Si sientes tensión corporal, puedes empezar por algo muy simple.
Si estás sentado o de pie,
nota dónde descansa tu peso.
No hace falta cambiar nada.
No es necesario mejorar la postura.
El cuerpo ya está apoyado.
Si te distraes, simplemente
vuelve a notar el peso.
Nada más.
Qué es esta práctica suave para la tensión corporal
Esta práctica suave consiste en llevar la atención al cuerpo para notar su peso y el apoyo que ya está presente.
A veces, cuando hay tensión corporal, la mente intenta cambiar cosas o encontrar soluciones.
Aquí no hace falta hacer nada de eso.
Solo reconocer que el cuerpo ya está sostenido puede ayudar a reducir la tensión corporal de forma natural.
🌿 Observar sin intervenir
Quizá sientas el contacto con el suelo,
con la silla
o con tus propios pies.
No busques una sensación especial.
A veces, reconocer el apoyo
es suficiente para que el sistema nervioso
recupere una pequeña sensación de seguridad.
El cuerpo y el sistema nervioso están profundamente conectados, como señalan organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud.

Cómo hacer esta práctica paso a paso
Puedes probar esta práctica en cualquier momento del día:
- Siéntate o quédate de pie en una posición cómoda.
- Lleva tu atención al peso del cuerpo.
- Nota cómo ese peso descansa sobre el suelo o la silla.
- Permanece unos segundos sintiendo ese apoyo.
Si la mente se distrae, puedes volver suavemente a notar el peso.
Cuándo puede ayudarte si hay tensión corporal
Esta práctica puede ayudarte cuando sientes tensión corporal, inquietud o desconexión.
No necesitas entender lo que te pasa.
A veces, volver al cuerpo es suficiente para empezar a sentir más calma poco a poco.
Cuando quieras, puedes seguir con tu día.
A veces, recordar que el cuerpo ya está sostenido
ayuda a reducir la tensión
sin hacer ningún esfuerzo.
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