Si estás sentado o de pie,
nota dónde descansa tu peso.
No hace falta cambiar nada.
No es necesario mejorar la postura.
El cuerpo ya está apoyado.
Si te distraes, simplemente
vuelve a notar el peso.
Nada más.
🌿 Observar sin intervenir
Quizá sientas el contacto con el suelo,
con la silla
o con tus propios pies.
No busques una sensación especial.
A veces, reconocer el apoyo
es suficiente para que el sistema nervioso
recupere una pequeña sensación de seguridad.

Cuando quieras, puedes seguir con tu día.
A veces, recordar que el cuerpo ya está sostenido
ayuda a reducir la tensión
sin hacer ningún esfuerzo.
Si quieres explorar más prácticas suaves para reducir el estrés y volver al cuerpo, puedes volver aquí: